domingo, 28 de abril de 2013

Capitulo 6


 Forjadores del destino                                                La orden de los mares


jueves, 18 de abril de 2013

La caja de los susurros.

Datos conocidos

-Es un artefacto de origen desconocido, aparentemente titánico.

-Tiene una geometría no euclidiana.
-Al intentar formar el puzle que lo compone, una voz resuena en la mente de aquel que lo haya intentado.
-Parece tener relación con los Antiguos y/o su culto.

Guardianes conocidos


-Giordano Lévi - Conde de Beltane, militar y brujo sapiente. Pertenece al Santuario Oscuro con alto grado.


Curiosidades


-Los hermanos Montocre lo encontraron en una de sus expediciones en Rasganorte.

-El arqueólogo Galván Montocre desapareció en extrañas condiciones tras la presentación del objeto.
-El matadragones Sphinter Montocre perdió el juicio y se retiró en su lecho de muerte a las puertas de Ulduar.
-El objeto se mantuvo oculto en la torre de la Compañía de Helm, legado de los hermanos enanos, hasta que fue encontrado por Giordano guiado por las voces de su interior.
-El objeto alteró el comportamiento del Talismán de la Luz al combinarse su uso, provocando una extraña y aterradora visión, acompañada de los susurros de la caja.
-Su forma se altera en cada uso.

Imágenes




martes, 16 de abril de 2013

Biografía de la trama principal









CAPÍTULO III - LA NIEBLA DEL PASADO

PRÓLOGO <--Click

Con una nueva visión, Karshten Léone volvía a reunir a la orden tras meses de relativa tranquilidad. Un nuevo enemigo se alzaba tras la niebla. Algunas semanas antes, los miembros de la orden habían recibido una carta amenazante de un desconocido, en la que describía sucesos personales que cada uno había vivido. 
     Ody Vercetti era el único que sabía lo que les deparaba el destino, ya que Nizdorni le había llevado al futuro para que alertara a la orden de lo que estaría por venir. 
En el futuro, un nuevo continente se descubriría. En este continente se hallaba su enemigo, y poseía un talismán. Este talismán era desconocido incluso para la mismísima Nizdorni. A diferencia del resto de talismanes, este tenía el poder de mostrar el pasado. De esta manera, el enemigo podría saber en todo momento las acciones de la orden, además de todo su pasado, batallas o incluso debilidades.
     La orden debería enfrentarse a él, pero sucedería un hecho que cambiaría la suerte de todos ellos: en ese futuro Karshten sería asesinada. 
     Cuando el enemigo asesinara a la guardiana de la orden, este obtendría el talismán de la luz, y se alzaría con ambos talismanes. Conociendo tanto el pasado como el futuro, el enemigo acabaría con los miembros de la orden uno por uno.
Para evitar todo esto, la orden decidió que la guardiana de la luz no viajara al nuevo continente, quedando segura en Ventormenta.
La orden formada por Ody Vercetti, Thilane Strange, Iruam Sheram y un nuevo miembro llamada Chantalle Leproux viajaron hasta el nuevo continente sin conocer lo que allí les esperaría.
     Durante las siguientes semanas los miembros de la orden avanzaban por ese extraño continente, llamado Pandaria, siguiendo las órdenes de Karshten. Pero fue entonces cuando esta tuvo una nueva visión: en pocos días el guardián del pasado se enfrentaría a los miembros de la orden, acabando con todos ellos. Entonces lo tuvo claro, tal y como Ody había visto en el futuro, Karshten debía viajar a Pandaria y morir allí, ya que su sacrificio, otorgaría a la orden el tiempo necesario hasta llegar a la guarida de su enemigo para derrotarlo. 
     Karshten viajó hasta el nuevo continente acompañada de Thallendor, un druida elfo de la noche al que Karshten salvó años atrás.
Aunque su destino debía cumplirse, no dejaría que el talismán cayese en malas manos, así que una vez en el continente ordenó a Thallendor que entregara el talismán de la luz a Thilane, de esta manera su enemigo no podría tener el poder suficiente para derrotarlos.
    Thalendor cumplió su misión tal y como Karshten había planeado, y esta se enfrentó a su enemigo cayendo en la batalla. Mientras tanto el grupo avanzó hacia el norte, aunque se
encontraron con varios enemigos en el camino. Un grupo de tres hermanos Pandaren se enfrentaros a los miembros de la orden con el fin de hacerles perder tiempo y lograr llegar ellos primero para conseguir el talismán del pasado, o de la niebla como en realidad se llamaba. Estos pandaren eran los hermanos Nieblaoscura, y su familia había custodiado el talismán de la niebla durante muchos años, hasta que les fue arrebatado. Ambos grupos viajaron hasta el monasterio del Shadopan, donde se encontraba su enemigo, durante el largo camino la orden había ganado algunos nuevos aliados entre los que se encontraban un druida llamado Hock Kleine y una caballera de la muerte llamada Liabel Kleine. Tras un largo viaje hasta el monasterio se encontraron con el grupo de Pandaren a los que se habían enfrentado anteriormente. Los hermanos Nieblaoscura habían conseguido el talismán del pasado, y como legítimos dueños les pertenecía dicho artefacto. Aún así, la hermana mayor y guardiana del talismán Shiulang Nieblaoscura, decidió ayudar a la orden. Con el talismán pudo ver que Karshten no estaba muerta, había sido enviada al pasado, así que les propuso enviar a algún miembro a buscarla. La orden decidió enviar a Ody Vercetti, sin saber que el talismán de la niebla no los traería de vuelta, ya que no poseía tal poder. La orden debía traer a Karshten y Ody al presente, aunque se las tuviesen que ver con el artefacto más peligroso que había aparecido hasta ahora: El libro de las almas.

Biografía de la trama principal


CAPÍTULO II - VIAJEROS DEL TIEMPO




          Nizdorni era una dragona del vuelo de bronce, sin embargo por alguna desconocida razón había sido criadas por mortales, con los que se sentía identificada. La Intención de Nizdorni al crear los talismanes fue noble desde un principio, pero el uso que se le había dado a estos talismanes no lo fue tanto. Nizdorni, que no había sido aceptada en el vuelo de bronce en un principio por su procedencia, siempre se había sentido identificada con las razas mortales. Debido a eso creó los talismanes, para ayudarles a ellos, para guiarles. Pero por ese preciado poder cualquier mortal sería capaz de corromperse, por ello algunos talismanes habían llegado a usarse para matar o hacer daño.
        Conociendo lo sucedido, Nizdorni tomó la decisión de destruir los talismanes, pero no era tarea fácil. La única forma de destruir un talismán era reunir cinco cristales de poder. Los cristales de poder encerraban una gran energía que al juntar cinco de estos destruirían un talismán. Nizdorni había creado los cristales justos para destruir los cinco talismanes, pero ya que nunca
pensó que se vería obligada a destruirlos, estos cristales habían sido escondidos a conciencia por todo Azeroth. Aunque Nizdorni recordaba la ubicación de los veinticinco cristales, desde que los escondió había pasado un largo periodo de tiempo. Las guerras, el tiempo, el mismísimo cataclismo habían cambiado todo Azeroth en cuestión de años. Un cristal ubicado en Ahn'qiraj hoy en día era imposible de conseguir. Con lo cual la manera ideal de encontrarlos era crear portales al pasado para viajar a una determinada época y conseguirlos allí trayéndolos al presente. 
         Con Erinthia, Karshten y Ody como maestros estrategas de batalla, la orden se adentró en el pasado y recuperaron poco a poco todos los cristales. Primero destruyeron el talismán del sueño y el talismán del fuego, más tarde destruyeron en de las sombras y el del hielo, y por último quedaba el de la luz. Cuando reunieron los cinco cristales que destruirían el talismán de la luz, se dispusieron a destruirlo, pero en el último momento ocurrió lo inesperado. Kashadia, la enemiga mortal de la orden, apareció de repente arrebatándoles el último talismán. Tras huir Kashadia, encontraron a Nizdorni inconsciente en los alrededores. Nizdorni había sido atacada por Kashadia, cuando le explicaron lo sucedido Nizdorni tuvo una visión. En esta visión se podía ver como todos los miembros de la orden morirían a manos de su enemiga. Con un talismán que le mostraba el futuro, la orden no tenía nada para enfrentarse a un poder similar, caerían ante ella. Mientras Nizdorni investigaba la manera de salvarlos, Kashadia atacaba a miembros de la orden sin cesar. 
       Días después Nizdorni reunió a algunos miembros de la orden, parecía que había encontrado una pequeña y remota posibilidad de salvarlos a todo, pero no sería tarea sencilla. Nizdorni, Erinthia, Ody y Kendra viajaron hasta la guarida del vuelo de bronce: las cavernas del tiempo. Allí Nizdorni había pedido un permiso especial para viajar a un punto exacto del pasado. La única manera de salvarse y derrotar a Kashadia era realizar un viaje en el tiempo. Los talismanes habían cambiado de dueños y de lugar varias veces en los últimos años, con lo cual era prácticamente imposible ir al pasado y encontrar a un guardián. Excepto a uno, hubo una guardiana, que por una chispa del destino logró escapar de una masacre segundos antes de que sucediera. Esta joven bendecida por la luz, huyó de Stratholme tras tener una premonición de lo que pasaría. Pero la joven no sabía que si evitas que un hecho suceda, el talismán no muestra la siguiente visión, con lo cual la desdichada joven moriría horas después de escapar de la ciudad. Ya que la masacre de Stratholme era un suceso definido en el tiempo con una fecha clara, era posible hacer el viaje en el tiempo para localizar a la guardiana y obtener su talismán.
       Esta guardiana era la otrora renegada y enemiga de la orden, Thilane Strange.
La aún humana Thilane escapaba de la ciudad y se topó con el grupo. Nizdorni le explicó lo sucedido, y al darle la mano a Thilane le mostró en una visión todo lo que los talismanes y su yo del futuro causarían. El grupo reclamaba el talismán de las sombras para llevarlo al presente y así poder combatir a Kashadia, pero había un importante dato que Nizdorni no recordaba, cada talismán tenía cualidades especiales, y el talismán de las sombras tenía una, el talismán solo mostraría visiones a la primera persona que lo encontrara. Con lo cual, el talismán no les serviría de nada si no llevaban a Thilane con ellos. Incumpliendo 1248 normas de los viajes en el tiempo, el grupo llevó a la humana hasta el presente. Algunos miembros de la orden se vieron muy afectados, una enemiga suya a la que asesinaron se encontraba ahora entre ellos para ayudarlos. 
        Durante las siguientes semanas Thilane salvó a algunos miembros de la orden del ataque de Kashadia. Cuando esta tuvo la visión de la batalla fina, reunió al grupo. Thilane conocía a Kashadia, ambas estudiaron juntas en Dalarán pero las deferencias entre horda y alianza habían hecho que ambas se distanciaran, además de que Kashadia cada vez se interesara más por la magia oscura y Thilane por la luz. Kashadia era inmortal. Tiempo atrás, la hermanda gemela de Kashadia había realizado un pacto con un demonio para salvar a su hermana de una muerte segura. El demonio se cobró varias vidas para cumplir el deseo de la joven elfa, y selló el alma de Kashadia al cuerpo de Eilwen. Ambas hermanas compartían el mismo cuerpo, pero el poder de Kashadia era mayor al de su hermana, así pues consiguió eclipsarla dentro de su propio cuerpo. Si la elfa conocida como Kashadia era asesinada, tan solo se habría matado el cuerpo de Eilwen y su alma, pero la de Kashadia poseería otro cuerpo. La única manera de terminar con ella era encerrarla en un recipiente.
        La noche de la batalla final, algunos miembros de la orden no habían acudido al lugar, así que los pocos que estaban decidieron actuar. Thilane partió la noche anterior para adentrarse y conseguir información del lugar y la situación. Cuando el resto del grupo, formado por Iridy, Ody y un nuevo miembro Iruam llegaron a la zona, se encontraron con una amarga sorpresa. Erinthia, la superviviente de la primera orden se hallaba entre ellos con un aura oscura y los ojos completamente negros negándoles el paso. Kashadia la había poseído, y no era la única. Erinthia se enfrentó a Iridy atacándola desde su dragón y con su fiel tigre espectral. Cuando Iridy parecía acabada, intentó una última cosa, se introdujo en la mente de Erinthia e hizo que esta atacará a su propia mascota. Aquello le dolió tanto que la sacó del trance. Debido a las heridas de ambas, se marcharon a través de un portal para poder curarse. Cuanto el grupo siguió avanzando, Nizdorni se les unió y se encontraron entonces con su siguiente compañero convertido ahora en enemigo, Sintharia. La elfa de la noche caballera de la muerte se enfrentó a Iruam, y tras una dura batalla, Iruam consiguió romper el arma de esta. Entonces se desvaneció el hechizo, y esta decidió marcharse. Justo al llegar a la torre donde Kashadia se encontraba, en la base de esta tuvo lugar la tercera batalla. Karshten había sido poseída también. Karshten se enfrentó a Ody, aunque ambos se amaban, los golpes de Karshten hacían mella no sólo en la piel de Ody, si no también es su corazón. Aunque Karshten no era consciente, seguía atacando a Ody, este se negó a hacerle daño, y Nizdorni e Iruam solo podían permanecer quietos mientras veían con tristeza que Karshten estaba matando a la persona que amaba. Las palabras de Ody pudieron vencer el hechizo de Karshten, y entonces esta cayó al suelo rompiendo a llorar por lo que había hecho. Nizdorni se la llevó a un lugar más seguro, y Ody e Iruam siguieron avanzando.
       Al subir a lo alto de la torre se encontraron con Thilane. Les informó de la situación a ambos y siguieron avanzando. Justo antes de llegar a donde se encontraba su enemiga, debieron enfrentarse a sus esbirros y demonios. Cuando estaban frente ella, Thilane ordenó a Iruam que se quedara atrás y que en caso extremo se llevara a Ody con él por un portal.
       Thilane y Ody se enfrentaron a Kashadia. Tras una dura lucha, Thilane canalizó la energía oscura de Kashadia haciendo que junto con los ataques de Ody, esta cayera inconsciente. Fue entonces cuando Thilane realizó un hechizo para extraer el alma de esta e introducirlo en un cristal mágico. Thilane rompió el cristal mágicamente en dos trozos, cada trozo contenía la mitad del alma de Kashadia. Un trozo del cristal fue fusionado a la espada de Ody, y el otro trozo fue sellado al bastón mágico de Thilane. Lo que allí había ocurrido esa noche haría que Ody y Thilane tuvieran una gran carga, su misión ahora era evitar que se unieran los dos cristales y Kashadia fuera liberada de nuevo. Desde esa noche Ody y Thilane se convertirían en los guardianes del ocaso.
        La noche siguiente la orden se reunió. Explicaron lo sucedido al resto de miembros. Con el talismán de Kashadia conseguido, se dispusieron a destruirlo, pero se encontraron con un contratiempo. Ya que Thilane había traído su talismán desde el pasado, ahora se encontraban con dos talismanes, y tan solo podría destruirse uno. Decidieron entonces destruir el talismán de las sombras, y el talismán de la luz fue entregado a Karshten, convirtiéndose esta en la guardiana de
la orden. Esa noche se formaría la nueva orden, La Orden Eterna. La nueva orden tenía la misión de proteger el último talismán y de enseñar a los futuros miembros a continuar su legado cuando ellos faltaran. 
       Nizdorni se despidió del grupo, el vuelo de bronce le había ordenado unas tareas que debía realizar como castigo por incumplir las normas, además de perder la mayoría de sus poderes tras convencer al vuelo de bronce para que Thilane permaneciera en esta época. Así Thilane pudo quedarse en el presente junto a su amado Iruam. 
      Erinthia también se despidió del grupo, la nueva orden era fuerte, no la necesitaba, así que decidió volver a su tierra en busca de la redención.
      Nizdorni: Pronto nos volveremos a reunir, de eso estoy segura, y batallas más duras estarán por llegar. Vuestro destino desde un principio era este, ser parte de La orden eterna.

Biografía de la trama principal


CAPÍTULO I - PREMONICIONES




       
   Iridy y Erinthia se habían propuesto un gran reto, debían reunir los talismanes de nuevo, a cualquier precio. Iridy aún tenía pequeñas visiones que la guiaban hacia ellos. Mientras tanto una oscura organización surgía de entre las sombras con el mismo propósito que la orden, hacerse con los talismanes.
       Esta organización llamada Filos de las sombras, y dirigidos por una letal bruja, Kashadia Sombraetérea, ambos bandos comenzaron una espiral de batallas a contrarreloj para conseguir los talismanes. Mientras Iridy y Erinthia reclutaban a valientes luchadores para las batallas que aún estarían por venir, a Filos de las sombras se unía una valiosa aliada, hasta entonces enemiga de la organización, esta era Thilane Strange. Esta renegada tenía en su poder el quinto talismán, hasta entonces desconocido por los miembros de la orden. Thilane siempre lo había poseído, incluso cuando aún era humana. Uniéndose a Filos de las sombras, atacaron a miembros de la orden sin cesar. Al poco tiempo Erinthia encontró a la guardiana Zaphire, la cual les avisaba de los sueños premonitorios que tenía. 
          Una de estas premoniciones les llevó hasta el guardián del talismán de hielo. La organización de cazademonios sería aniquilada y Filos de las sombras obtendría dicho talismán. Y así sucedió. Cuando el grupo llegó ya era demasiado tarde y un general de Filos de las sombras era ahora el nuevo guardián del hielo. Sólo hubo un miembro cazademonios que sobrevivió, un huargen llamado Ody Vercetti.
        Ody se unió a la orden con sed de venganza, y junto con otros guerreros como Sintharia, Irathia o Darec, la orden aumentaba poco a poco. Fue entonces cuando la orden decidió realizar un ataque a la base secreta de los Filos. Aprovechando que su líder Kashadia estaría ausente, parte de la orden atacaría a los miembros allí presentes. Tras un duro enfrentamiento, el guardián del hielo, Thallendor, murió a manos de la orden, y aunque Thilane logró escapar, ahora la orden conocía la existencia de su talismán.
        La orden poseía ahora el talismán del hielo, pero no todo fueron buenas noticias esa noche, Kashadia había atacado a Zaphire e Irathia, arrebatándole el talismán del sueño. Zaphire e Irathia decidieron abandonar la orden, pero nuevos aliados decidieron unirse, Karshten Léone, la guardiana de la luz hacía aparición para convertirse en miembro de la orden. 
       Empatados con dos talismanes cada organización y desconociendo la localización del quinto talismán, la orden decidió realizar el primer ataque. Dirigidos por Karshten, el grupo formado por Ody, Darec, Sintharia y la misma guardiana, atacaron a Kashadia cuando estaba sola. Aunque logró escapar, la orden consiguió su objetivo que era recuperar el talismán del sueño. La orden contaba ahora con tres de cinco talismanes, se sentían fuertes, por eso decidieron realizar el último ataque  a los Filos para conseguir el talismán de Thilane. Erinthia junto con Ody, Iridy, Sintharia y Darec se enfrentaron a los miembros de filos de las sombras. Kashadia escapó, pero Thilane no tuvo la misma suerte. Tras la muerte de esta, Shaladriel y Talesha, Kashadia se encontraba totalmente sola y desapareció por un tiempo. Tras matar a Thilane se llevaron el talismán de las sombras y prendieron fuego a la base de los filos. 
        El último talismán no fue tan fácil de conseguir. El grupo debió viajar hasta las profundidades de Vashjir, algunos miembros se habían unido a la orden desde entonces, como Elevrien o Kendra. En Vashjir el grupo formado por Iridy, Erinthia, Kendra, Ody y Darec, se enfrentaron al mismisimo culto crepuscular. El guardián poseía el talismán del fuego, inundó la mente de los allí presente con sus peores temores, pero el grupo se armó de valor y lo derrotaron.
        Por fin, después de tanto tiempo, la orden logró reunir los cuatro talismanes más el talismán de las sombras que hasta entonces desconocían.
        Al juntar los talismanes, una luz apareció ante ellos e invocó a un pequeño dragón de bronce. Este dragón era el creados de los talismanes, y se convertiría en la líder de la orden, y era nada más que Nizdorni. 

Biografía de la trama principal


PRÓLOGO

         Hace varios años atrás, algunos habitantes de Azeroth, tuvieron la suerte o la desgracia de encontrar unos objetos singulares. Estos objetos con forma de talismán, otorgaban a su portador un valioso y codiciado don: el poder ver el futuro. Los dueños de estos objetos comenzaron a tener visiones de hechos que acababan sucediendo. Extrañados y temerosos a la vez, comenzaron a investigar. Algunos decidieron deshacerse de ellos mientras que otros lo conservaron.

        Tiempo después, los portadores de los cuatro talismanes se reunieron por primera vez. Iridy, una sabia draenei bendecida por la luz, portaba el talismán de la luz. Icatheron, un druida kaldorei, poseía el talismán del sueño. Thoren, un mago humano, guardaba el talismán del hielo. Y por último Zilirion, un sindorei, era dueño del talismán del fuego.
Los cuatro portadores se hicieron llamar guardianes, y juntos decidieron formar una orden. Esta orden reclutaría a valientes y fuertes luchadores, independientemente de su raza, que junto a los guardianes protegerían el destino de los talismanes.
         Tras un largo periodo de tiempo, un día normal y corriente, los cuatro guardianes tuvieron la misma visión: La orden sería destruida y todos sus miembros serían aniquilados.
         Podrían haber huido tras ver esto, pero el poder de los talismanes no funciona así, ellos sabían que si evitas que una visión tuviera lugar, el talismán no mostraría la siguiente visión. Lo único que podían hacer era luchar y hacer uso de la ventaja que poseían al haber visto lo que sucedería. Fue entonces cuando los guardianes decidieron hacer desaparecer los talismanes. Si quienes les iba a atacar intentaban robarlos, su objetivo se vería truncado. Así pues, cada uno se deshizo de su talismán como creyó conveniente. Icatheron escondió el talismán del sueño en el sueño esmeralda, Iridy tiró su talismán al mar, Zilirion se lo entregó a su fiel fenix que se encargó de esconderlo y Thoren le entregó su talismán a un viejo amigo suyo, líder de una organización decazademonios.
         Tal y como predijeron la orden fue atacada y masacrada. Sólo dos miembros lograron sobrevivir: Erinthia y la guardiana Iridy. Erinthia, una valiente Kaldorei en otra época centinela de Darnassuss, era la encargada personal de la protección de Iridy, y en el último momento logro salvarla junto a ella.
         Aún se desconoce el principal motivo al igual que los causantes de la masacre, y puede que nunca llegue a saberse.

Años después, las únicas supervivientes de la orden, decidieron ponerse en busca de los talismanes, pero para aquel entonces estos ya tenían otros dueños. El talismán de la luz había llegado a manos de un humano paladín llamado Caleb Léone, y tras éste fallecer pasó a pertenecer a su hija Karshten Léone. El talismán del sueño fue encontrado dentro del sueño esmeralda por una druida llamada Zaphire. El talismán del hielo seguía protegido por la organización de cazademonios, y por último el talismán del fuego había caído en manos de un miembro del culto crepuscular. Cada talismán tenía un nuevo guardián y cada guardián tenía ahora  un nuevo propósito.

lunes, 8 de abril de 2013

La baraja de cuervonegro



Datos conocidos

- Es una baraja compuesta por 10 cartas.
- La cara de cada carta refleja una imagen del ser vinculado a ella.
- El dorso de cada carta es de color azul hielo y posee un leve brillo.

Guardianes conocidos

- La baraja fue creada por un archimago llamado Augusto Cuervonegro, el cual ha fallecido.
- Daelian Whitestorm posee 1 de las 10 cartas.
- Hock Kleine posee 1 de las 10 cartas
- Chantalle Leproux posee 1 de las 10 cartas
- Cross Nesai Doe posee 1 de las 10 cartas
- Julius Heide posee 1 de las 10 cartas 
- El resto de cartas se halla en paradero desconocido.
Curiosidades

- El archimago Augusto Cuervonegro creó la baraja y le entregó a cada uno de los discípulos que tuvo a lo largo de su vida una carta para que la llevaran consigo.
- Un mago debía entregársela a Hock Kleine, pero la acción de Karshten y Ody en el pasado cambiaron este hecho.
- Caleb Vercetti viajó desde el futuro hasta la actualidad para entregar a Hock la primera carta y prosiguiera la búsqueda de las nueve cartas restantes.
- (NG) Aunque Caleb Vercetti asegura que Hock le enseñará a usar la baraja de cuervonegro, más tarde este se la cederá a la futura hija de Chantalle.
- La maga Daelian Whitestorm, aprendiz del archimago Cuervonegro, descubre la existencia y el uso de la baraja y se lo comunica a Frederic Kheerne.
- Daelian Whitestorm y Hock Kleine intentan reunir la baraja cada uno a su propia manera.
- Una de las cartas fue encontrada por La Casa Leproux en una de sus expediciones.
- Una de las cartas fue encontrada en Molino ambar por el grupo de Khaden Green
- Una de las cartas fue arrebatada a un enemigo brujo en el capítulo XIV

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